Por qué vuelves aunque sabes que no te conviene
El "efecto goma elástica" —alejarte y volver— tiene una explicación: tu sistema nervioso asocia esa relación intermitente con alivio. No es falta de voluntad. Cuando entiendes el mecanismo del apego ansioso y aprendes a sostener el malestar sin salir corriendo hacia el otro, el patrón empieza a ceder.
Cómo te acompaño
Trabajamos tu autoestima, tu tolerancia a la soledad y tu regulación emocional, y revisamos las heridas que te llevaron a necesitar tanto la aprobación ajena. El objetivo no es que dejes de querer, sino que aprendas a quererte también a ti.